El pasado 8 de abril, por fin pude ver “Aladdin” y me encantaría compartir con vosotros mis impresiones. Asistí a la sesión de las 22 horas (todas las localidades vendidas) y esa noche actuaban los titulares al completo. Previamente, tuve el privilegio de visitar el backstage y ver lo que se cocía en los entresijos de la obra.
Comenzaré diciendo que salí muy satisfecho y podemos estar tranquilos porque se trata de una producción muy, pero que muy digna. ¿Es la producción de Broadway?: la respuesta es “No” pero eso no significa que vayamos a ver una versión “cutre” o descafeinada ya que, aún siendo un “hermano menor” del original, el montaje a mí me parece notable (juro que me da pudor calificar esta producción de menor después de haber podido ver la maquinaria por detrás y tocar el vestuario, decorados, la bestial iluminación, sonido, y un largo etc. Es evidente que lo que guardan los teatros Coliseum, y Lope de Vega, no lo hay en ningún otro teatro).
Yo, personalmente, no eché de menos ni los fuegos artificiales , ni a los bailarines lanzados desde el foso. Creo que aquí todo eso está bien resuelto y me consta que si no se han hecho algunas de esas cosas, es porque se ha reutilizado y adaptado una escenografía ya construida que no contemplaba esos trucos y que, supongo, no se podrá tocar para seguir siendo utilizada en montajes futuros en otros países. Me parece importante que los dos números principales (“Friend like me” y “A whole new world&rdquo
, que son los que más espera el público, se hayan mantenido, prácticamente sin tocar y conserven la magia del original. La gente se vuelve loca con el número musical del genio en la cueva, y alucina con la alfombra voladora que vuela sin cables en un cielo repleto de estrellas. Por cierto, aunque lo tengo que confirmar bien, creo que por normativa, no es posible tener maquinaria para fabricar y hacer uso de fuegos, bengalas o similares (con sus excepciones) en espacios como estudios de televisión, teatros, cines, etc. Quizás por eso vemos rematar el número de la cueva con las cintas, confetis y serpentinas doradas.
David Comrie me gustó como Genio. Tenía mis reparos. Me habían hablado regular de su interpretación y me constaba verle en el papel pero me dejó sorprendido para bien y a la gente se la mete en el bolsillo. Creo que ha sabido aprovechar el poco rodaje que aún tiene la obra para perfilar fallos y mejorar cosas y ha hecho suyo el personaje, no buscando imitaciones, desenvolviéndose con naturalidad y disfrutándolo (esas cosas se notan). Álvaro puertas como Jafar e Ian Paris como Iago están maravillosos. Y el trío de amigos de Aladdin, Josept Gámez, Alex Parra y Robert Matchez son fantásticos. Lo más flojito, a mi parecer fue Roc Bernadí en el papel de Aladdin y Jana Gómez como Jazmin. Cantan muy bien y su interpretación es correcta pero quizás están algo planos y con poca chispa. Además, tienen el problema añadido de que el Genio, Jafar y restos de secundarios, al estar tan bien interpretados, dejan a la parejita de enamorados en un segundo plano.
Compañeros de foro, el “pero” que le pongo a esta producción es exactamente el mismo que puse en su día a la producción de Broadway. Aladdín me parece una adaptación teatral, ahora sí, “menor”, muy inferior, en todos los aspectos, si la comparamos con la primera adaptación de “La Bella y la Bestia” o a la obra de arte tan mal tratada del “Jorobado de Notre Dame” y ya no digamos “El Rey León”, pero no podemos negar que como producto, es más que aceptable y luce el sello inconfundible y de calidad Disney.
A mi me enorgullece poder tener en Madrid una nueva producción de Disney tan correctamente adaptada por STAGE. Por cierto, aplaudo una vez más la labor de STAGE demostrando profesionalidad máxima. Han vuelto a dejar claro que cuidan y miman el producto hasta el más mínimo detalle, lo cual se traduce en un respeto máximo hacia el público que paga la entrada y que sale del teatro feliz y con la sensación de que no le han dado gato por liebre.
Updated On: 4/13/23 at 05:16 AM