A mí también me ha encantado este Come from Away que nos ha llegado a Madrid. Se nota que viene rodadísimo de Buenos Aires porque funciona todo de maravilla. Además, en mi caso tuve la suerte de que, por ser la primera función, entre el público se encontraban varios de los habitantes reales de Gander así como la piloto Beverley Bass, que subieron al escenario durante los saludos finales. Sencillamente, una de esas noches mágicas de teatro que nunca olvidaré. Que nadie se lo pierda.