Ayer tuve el placer de empezar el año viendo los chicos del coro y sinceramente, no tengo palabras para explicar la maravilla que vi. La escenografía es preciosa y el elenco adulto se sale (Absolutamente todos lo hacen genial, pero Iván Clemente y sus miradas, eso era de otro mundo), pero aquí hay que hablar sobre los niños. Todo el patio de butacas estaba con la lágrima al terminar la obra, las voces de los niños y niñas sumadas a la maravillosa partitura de la película hicieron esto. Todos los niños son maravillosos y se integra de manera muy inteligente a las niñas para que no se vea raro, pero debo mencionar a David Calvo, al que vi de Pierre y que logró varias grandes ovaciones. Y también a Diego Torner, Pepín, con lo pequeño que es y lo bien que lo hace, es algo digno de ver.
Así que por favor si estáis por Madrid acercaos a ver los chicos del coro, porque no os va a defraudar.