El pasado viernes, estuve viendo la función y yo también opino que se trata de una gran producción, pero salí con sensaciones encontradas, contrapuestas. Vaya por delante que la obra me gustó mucho, el montaje es precioso, la partitura bellísima y la orquesta suena de lujo sin embargo mi primera impresión fue que a la obra le faltaba el rodaje necesario, antes de estrenar. Supongo que los problemas técnicos que han tenido, no les ha permitido hacer las funciones previas que siempre sirven para pulir cosas, cambiar otras y corregir errores. Os comento por partes y siempre desde el máximo respecto y tratando de hacer una crítica constructiva:
1.- El montaje me pareció genial pero advertí cosas que lo hacían desmerecer. En primer lugar, creo que alguien debería engrasar la maquinaria ya que los movimientos de los paneles y cambios de decorado provocaban un ruido fuera de lo normal. La aparición de la casa o del puente deberían resultar espectaculares (lo son) sin embargo, el ruido rompía ese momento que, se supone, tendría que dejar a todos con la boca abierta. Además, los movimientos de los elementos escénicos, permaneciendo los actores encima, resultaban de lo más brucos. Hubo un momento en el que estando los dos protagonistas en el puente, casi se caen al bajar la plataforma.
Por otro lado, me sorprendió, negativamente, que el nivel del montaje no se mantuviese lineal durante toda la obra. Hay elementos de un gran nivel, como la casa, la cocina, el puente, el final de la obra (no doy detalles pero es espectacular), que se intercalan con otros que, a mi parecer, resultan todo lo contrario, como es la feria de ganado o esa habitación de Francesca suspendida en el aire, sin ningún sentido y que por los movimientos y gestos de los protagonistas, no debía ser nada cómoda, por no decir insegura.
La iluminación es también maravillosa pero el encargado del foco, en los solos, no atinaba a colocar la luz donde estaba el actor o la actriz, supongo que por falta de coordinación o por no tener clara la posición exacta donde debía apuntar.
2.- Elenco. En cuanto a los actores, tuve la suerte de ver a Carlos Solano en el papel de Robert y lo borda. Aporta una versión de un tipo dulce, tímido, muy comedido y al que le coges cariño en cuanto entra en escena. Cantó genial y afinó. Destaco lo de afinar porque, aún siendo consciente de que la partitura es compleja, yo vi al resto del elenco algo perdido en este aspecto y a él, muy centrado.
Sé que algunos habéis aplaudido a Marta Valverde pero, sinceramente, creo que su voz y dotes interpretativas no están al nivel que exige esta producción.
Y, lo que más me duele de todo, es tener que decir que Nina, a la que admiro profundamente, fue lo que menos me gustó. Había leído algunas críticas que decía que no se la entendía y me negaba a creerlo pero, efectivamente, a Nina, yo no la entendí casi nada, y no es porque lo haga mal, sino porque, en mi opinión, el registro que le han querido dar al personaje, no es su registro. Ese matiz lírico soprano de bel canto en Nina no es necesario y creo que puede llegar perfectamente a los agudos que exige la partitura con su propia voz, de forma natural sin necesidad de ese combinado que, a mí, personalmente, además de excesivo, me chirriaba. De hecho, si uno escucha la versión que en su día hizo Kelli O´Hara del personaje, se da cuenta de que esa tesitura de Nina no se entiende aquí. Yo, al menos, no lo comprendo y creo que vocalmente, no la beneficia ya que al no ser su registro natural, resulta artificial y complicadísimo entender lo que dice. No podemos obviar que este tipo de registro es muy complejo y resulta del todo habitual ir, por ejemplo, a la zarzuela y tener que leer los subtítulos cuando cantan las sopranos o tenores. Me atrevería a afirmar por lo que vi y escuché, que ni la misma Nina se encuentra cómoda. De hecho, era de lo que más hablaba la gente al salir de la obra; que no se habían enterado de la historia de Francesca porque a Nina no se la entendía.
3.- Dirección. En cuanto a la dirección, creo que pudiera ser algo mejor si estas cosas que he señalado, y otras muchas, se puliesen. También si abusara menos del hielo seco y ajustara más el ritmo de los actores (no de la pareja protagonista) para que las intervenciones fuesen algo más naturales. Pero en general, lo que considero que procedería sería mimar algo más el producto y terminarlo de rematar porque la materia prima es fantástica.
Queridos amigos , ojalá lo que os he trasladado responda a un mal día o a una representación que salió regular y que yo no lleve nada de razón. No obstante, lo que sí deseo es que se siga arriesgando y apostando por musicales así.
A pesar de mi crítica, os aseguro que la obra me gustó y creo que con rodaje, el espectáculo subirá varios escalones su nivel pues tiene todos los elementos necesarios para que eso ocurra. Yo volveré en navidades.