Ayer por la tarde, me acerqué al Teatro Rialto para ver este montaje de The Full Monty y dejo aquí mi opinión sobre este musical de David Yazbek y Terrence McNally y el montaje.
Vi la segunda función de la tarde – la que empieza a las 21:00 horas.
Estaba sentado en la butaca 1 de la sexta fila de la platea.
Tristemente, la platea estaba casi vacía, pero ayer pasó algo que yo no he visto hace tiempo en un teatro. Entre los pocos espectadores que acudimos a ver la función, los actores y los músicos se creó un vínculo especial. Hacía tiempo que yo no había visto un público tan entregado: nos reíamos a carcajada tendida, vitoreábamos a los actores, los animábamos dando palmas y aplaudiendo durante los números musicales … Al final de la función, los actores y los músicos recibieron una merecidísima ovación de pie, pero los actores, también, nos empezaron a aplaudir a nosotros. A lo mejor lo hacen en todas las funciones, pero para mí lo que sucedió durante esta función fue algo tan bonito, inolvidable y mágico que incluso se me escapó alguna lágrima de emoción durante los saludos finales.
Otra cosa que me encantó fue ver a gente joven en el teatro. Había cuarentones – como un servidor – pero la mayoría de los espectadores eran jóvenes. Y da gusto ver a gente joven disfrutar en un teatro, porque eso les animará a volver.
Como no he visto la película en la que está basado el musical, lo único que sabía era que el musical trataba de un grupo de hombres normales de clase obrera que deciden hacer estriptis tras quedarse en paro. Creo que esta es otra de las razones por las que disfruté muchísimo del musical y salí encantado – encantadísimo – del teatro.
Lo que me gustó muchísimo del libreto es que los números musicales surjan desde la acción y aporten información a la historia. Creo que están tan bien integrados en la historia que no te das cuenta de que los personajes han dejado de hablar y se han puesto a cantar.
Creo que han hecho muy bien en trasladar la acción a España. Hay obras de teatro y musicales en las que no es necesario hacer esto, pero creo que en una comedia hilarante como The Full Monty referencias a Julio Iglesias, el Fary, Bertín Osborne, Falete, Kiko Rivera, Sálvame y, sobre todo, Pau Gasol hacen que un espectador español empatice, se identifique mucho más con los personajes y, así, se lo pasé mucho mejor. Porque, en mi opinión, eso es lo que este musical es: una auténtica comedia hilarante que transmite un mensaje positivo sobre la importancia de la amistad y cuyo único propósito es que los espectadores se diviertan y se lo pasen muy muy bien. Y creo que esto se consiguió anoche en el Teatro Rialto. Sinceramente, hacía mucho tiempo que no me reía a gusto escuchando la letra de un número musical. Por cierto, no me puedo quitar de la cabeza "Life With Harold".
En cuanto al elenco, tod@s son maravillos@s. Son un grupo de actores que consiguen que te encariñes de verdad con sus personajes – que rías muchísimo, pero que, también, se te escape alguna lágrima o, por lo menos, te conmuevas durante los momentos emotivos como la relación de Mario con su madre, la escena del funeral o ese momento en el que Dani envuelve su barrigón en papel de celofán transparente mientras come patatas fritas en el cuarto del baño.
No obstante, anoche, los aplausos más fuertes se los llevaron Marta Malone, que interpreta a Gina, y Piñaki Gómez, que interpreta a Potro – me encantó que el personaje fuese cubano. Creedme cuando os digo que no parábamos de aplaudir cada vez que estos dos actores decían o hacían algo sobre el escenario. “Big Black Man”, el número musical de Piñaki Gómez, es un auténtico show-stopper. Por cierto, la Gina de Marta Malone es clavada a una de mis actrices favoritas, la maravillosa Eileen Brennan. Cuando la vi aparecer sobre el escenario, no podía creerlo. Incluso pensé que era ella, que había bajado desde el cielo para divertirnos otra vez como lo hacía en sus películas.
A mí, la puesta en escena me gustó. Es verdad que ves a los tramoyistas durante los cambios de escena, pero a mí no me importó. Creo que eso es el teatro puro y duro. El decorado me pareció muy funcional y efectista. Representa perfectamente los lugares donde transcurre la acción de cada escena y tiene diferentes niveles y dimensiones. Y mira que adoro el nuevo montaje de Grease, pero creo que este The Full Monty es más espectacular en cuanto a la escenografía que el montaje que se está representando en el Nuevo Teatro Alcalá e incluso algún montaje famoso que he visto en Broadway y el West End. Además, creo que refleja muy bien la clase obrera que es tan importante en la historia.
En resumen, me divertí muchísimo, pero muchísimo, viendo el musical y salí encantado del teatro – flotando en una nube de felicidad y con una sonrisa de oreja a oreja. ¿Es The Full Monty una obra maestra? No. Pero es uno de los musicales más divertidos que he visto y ya estoy planeando volver a ver este maravilloso montaje antes de que se vaya de Madrid. Es una pena que no consigan llenar el teatro. Creo que deberían publicitarlo más.
Por cierto, la marquesina del teatro es maravillosa por la noche.

Podríamos empezar un hilo dedicado a las marquesinas de los teatros.
Ya lo he dicho en otros hilos, pero lo vuelvo a repetir: ¡Qué afortunados somos por poder disfrutar de montajes tan fantásticos como este!

De los nuevos montajes de musicales que he visto hasta ahora, este es el orden en el que me han gustado: Grease, The Full Monty, Golfus de Roma, Kinky Boots, A Chorus Line.
Updated On: 11/6/21 at 05:35 AM