El pasado sábado estuve viendo "Matilda", en la sesión de las 21 horas, con un teatro lleno hasta la bandera. Partiendo de la base de que yo soy un enamorado del montaje que a día de hoy continua en Londres, he de reconocer que fui con cierto temor ante la nueva propuesta de SOMProduce. Ahora sólo puedo decir que han logrado con "sobresaliente", algo complicadísimo, y es poner en pie una obra llena de elementos muy complejos y hacer funcionar toda la maquinaria que implica este montaje con precisión y calidad.
Todo encaja y funciona a la perfección. Lo de los niños es de no dar crédito. Da la sensación de que llevan toda la vida subidos a un escenario. No muestran el más mínimo atisbo de inseguridad; se mueven como si estuviesen en casa; bailan, cantan, entonan, vocalizan, interpretan con absoluto descaro y sin verse intimidados por ese escenario enorme y un teatro a rebosar de gente que les observa con la boca abierta.
Mi Matilda fue interpretada por Valentina Cachimbo, que no lo pudo hacer mejor. Voz, interpretación, entonación, etc., Esta niña es de otro planeta. The Trunchbull la interpretó Oriol Burés que se metió a la audiencia en el bolsillo con sus gestos, sus movimientos y expresiones, y una voz increíble; es que cuesta imaginarse a una Trunchbull que no sea Oriol Burés. Mary Capel y Héctor Carballo como padres de Matilda insuperables y Allende Blanco, como Honey, perfecta. El resto del elenco es "oro"; no se le puede sacar un "pero".
La música de Tim Minchin es una obra de arte pero es que Gaby Goldman dirige y hace sonar la orquesta de manera increíble.
La escenografía es preciosa (y mira que la de Londres a mi me parece una obra de arte), cargada de simbolismo y de sorpresas que me parecieron geniales y siempre al servicio de la escena que te están contando en ese momento. Sin hacer spoilers, qué maravilla el número de "naughty" , el relato del escapista o la casita de la Srta. Honey (todo brillante)
Hay otra cosa que me gustó y que, para mi, fue decisivo para darme cuenta de que el público estaba flipando. En el segundo acto, "When I grow up", arranca una gran ovación en mitad del número y es que logran generar tal magia con la conjunción de música, voces, coreografía, iluminación, escenografía, que resulta irresistible no emocionarte.
Por poner un "pero", hay algunas adaptaciones/traducciones que no me terminaron de convencer y que a mi, personalmente, me chirriaban un poquito pero es una percepción muy particular que carece de importancia en relación con el conjunto.
En conclusión, creo que estamos ante el montaje del año y, posiblemente, uno de los mejores que hayamos podido ver en los últimos 20 años. Sinceramente, lo que ha hecho SOM con esta "Matilda" es para quitarse el sombrero. ¡Qué cosa tan bonita!
Updated On: 10/3/22 at 06:29 AM