No veo a Stage colocando Mary Poppins, La Sirenita (o cualquier otro estreno de ese nivel) en el Nuevo Alcalá.
Es un buen teatro para las versiones que Stage podría traer de esos espectáculos, pero no acaba de funcionar su emplazamiento. No es sólo que no esté junto a los otros teatros del género, es que es muy poco lucido también en esa zona. Si estuviese realmente en la calle Alcalá, o en Serrano o en Goya, a pesar de no ser la zona de teatros y cines de Gran Vía (aunque ya no sea ni sombra de lo que fue), luciría, sería algo que se vería al pasear. Pero está en Jorge Juan, y ese pequeño retranqueo desde Alcalá, y la peculiaridad de la fachada, hace que pase muy desapercibido y no permita despliegues espectaculares de carteles, luces y demás, de los mismos metros cuadrados que las marquesinas del Lope, Coliseum o Rialto.
Si tomamos como ciertos los datos de que el grueso de los grandes musicales funcionan por los turistas, al que viene de fuera le debería dar igual que el teatro estuviese en la Gran Vía o en la calle Génova, no le viene ni bien ni mal, ni cerca ni lejos, porque no vive aquí, todo depende del lugar en el que se aloje. Pero, salvo Cabaret, nada ha aguantado un tiempo considerable en ese teatro. Nunca cuajan ahí las cosas. O son temporadas limitadas o reposiciones como Chicago. Parecía que Priscilla iba a romper "la maldición" y podía establecer que se pueden hacer grandes musicales que perduren fuera de la Gran Vía, pero tampoco fue así.