Vi este magnífico montaje de Hello, Dolly! la lluviosa tarde-noche del 2 de septiembre.

La portada del Playbill
Estaba sentado en la butaca 112 (que está en el centro) de la fila C (es decir, la tercera fila) del “mezzanine”, es decir, el entresuelo. Tanto el escenario como los actores se veían perfectamente.
En mi opinión, el montaje que está dirigido por Jerry Zaks es perfecto. El ritmo es ágil y los decorados (Santo Loquasto) – esos telones de fondo que parecen cuadros, esa tienda de Vandergelder de tres pisos, ese tren, esa sombrerería de Mrs Molloy y el Harmonia Gardens Restaurant -, el vestuario (Santo Loquasto) - ¡qué colores! - y la iluminación (Natasha Katz) son simplemente maravillosos e impresionantes.
Tuve la inmensa suerte de ver a todos los excelentes y talentosos actores: A los divertidos Taylor Trensch y Beanie Feldstein, a los guapos Gavin Creel y Kate Baldwin y al fantástico David Hyde Pierce.

(Foto de Julieta Cervantes)
Todos brillan sobre el escenario, pero este montaje es un éxito debido a la única e incomparable Bette Midler.

(Foto de Julieta Cervantes)
Ella es simplemente DIVINA. Todo lo que hace sobre el escenario es un "show-stopper". No parábamos de aplaudir. Con su impecable actuación, irradia y contagia alegría y felicidad desde el momento en el que baja el periódico al comienzo de la obra y dice “Dolly Levi!”. Sí, está "over the top" y recurre a tics “midlerianos” cada dos por tres, pero está interpretando a la entrometida protagonista de Hello, Dolly! y no a Lady Macbeth. Sus conversaciones con su difunto marido son muy conmovedoras y la escena de “Before The Parade Passes By” en la que, por fin, se anima a volver a disfrutar de la vida plenamente es muy emocionante.
El montaje está lleno de momentos inolvidables. Yo incluso empecé a llorar de emoción cuando apareció ese impresionante tren sobre el escenario, todos los actores se giraron hacia el público, fueron iluminados por el foco y empezaron a cantar la parte final de “Put On Your Sunday Clothes”.

(Foto de Julieta Cervantes)
La escena de “Dancing” es mágica. Hubo un aplauso cerrado cuando la sombrerería de Mrs Molloy giró y desapareció y los actores empezaron a bailar (la maravillosa coreografía fue creada por Warren Carlyle) por las calles de Nueva York.

(Foto de Sara Krulwich para The New York Times)
¿Y qué puedo decir del gran momento: La escena del Harmonia Gardens Restaurant? Desde que apareció el impresionante decorado detrás de una pantalla transparente hasta el final de la escena no paramos de aplaudir. “The Waiters’ Gallop” es un “show-stopper”. Pero el momento en el que se abrieron las cortinas del Harmonia Gardens Restaurant y Bette Midler apareció en su vestido rojo, las joyas y las enormes plumas en la cabeza y empezó a bajar por las escaleras, el público enloqueció.

(Foto de)
Bette Midler exprimió cada instante de “Hello, Dolly!” Teníais que ver cómo coqueteaba con los camareros, cómo brincaba por la pasarela, cómo animaba al público a aplaudir. Es un momento mágico e irrepetible. Se ganó cada aplauso que recibió.

(Foto de Julieta Cervantes)
La escena de la cena es hilarante. David Hyde Pierce cometió un pequeño error: En vez de decir “I hate beets!” dijo “I ate beets!” Y, naturalmente, Midler no dudó en aprovechar el error. Empezó a burlarse de él, le metía las plumas en la cara, le hizo reír y, luego, empezó a reírse ella.

(Foto de Sara Krulwich para The New York Times)
Y cuando se recuperaron, ella empezó a tirar la comida al foso de la orquesta.
La orquesta es excelente. Los músicos se merecen un premio. Es una pena que el New Broadway Cast Recording no refleje la energía que se siente en el Shubert Theatre.
Al final de la función, todos nos pusimos de pie para ovacionar a los actores y no pude resistirme y compré la maravillosa sudadera con capucha roja en la que pone BETTE MIDLER HELLO, DOLLY! Espero que cada vez que me la ponga, recuerde esta mágica e inolvidable tarde-noche que pasé en un teatro de Broadway.

(Foto de Krista Schlueter para The New York Times)
En el Playbill, además de la información sobre este montaje de Hello, Dolly!, viene una postal en la que pone: “I just saw Bette Midler in Hello, Dolly! at the Shubert Theatre”:

La postal
un test en el que tienes que adivinar el título de seis musicales que fueron dirigidos por Harold Prince:

El test
una entrevista a Michael Feinstein; un artículo sobre Harold Prince; un artículo sobre el musical The Curvy Widow; y un artículo sobre el Shubert Theatre.
También, quiero mencionar un par de diferencias entre lo que yo vi en el teatro y lo que se ve en el "bootleg" que circula por Internet. Durante "I Put My Hand In" no aparecieron las dos farolas y el telón de fondo que aparece después de "Put On Your Sunday Clothes" es diferente - en él se ve la calle en la que está la tienda de sombreros de Mrs Molloy y no la estación del tren.
Por cierto, mientras volvía al hotel, pasé al lado del Broadhurst Theatre (que está pegado al Shubert Theatre) donde se representa Anastasia y vi a Derek Klena haciéndose fotos con sus fans. Me acerqué y le dije que era guapísimo (y sí, en persona es todavía más guapo y alto que en las fotos) y él me sonrío, me dijo “Thank you!” y me mandó un beso.
También, me sirvió Hello, Dolly! para librarme de la entrevista en el control de inmigración. Cuando el policía estadounidense me preguntó para qué había venido a Nueva York, mi respuesta fue: “Para ver a Bette Midler en Hello, Dolly!”. El policía me sonrió, puso el sello de “ADMITIDO” en la página 18 de mi pasaporte y me dio la bienvenida a los Estados Unidos.
Updated On: 9/8/17 at 02:50 PM