Posted: 6/2/23 at 2:55pm
Pues ya he visto La vida es sueño que se está representando en la Sala Tirso de Molina del Teatro de la Comedia hasta el 4 de junio. Y, sinceramente, no me ha gustado.
En esta sala, las butacas no están enumeradas. Para este montaje, las butacas rodean la zona central de la sala que se utiliza como el escenario. Hay dos zonas con dos filas y dos zonas con una sola fila. Cuando llegué, los actores se estaban paseando por la sala. Una de las actrices me acompañó hasta una de las butacas de la primera fila, me explicó cómo iba a ser la función - los actores iban a recitar los versos utilizando micrófonos y en un momento de la función se invitaría al público a dormir y soñar, en las butacas o en unas esterillas para pilates o yoga que estaban sobre el escenario; si quería hacerlo sobre esas esterillas, solo tendría que descalzarme, elegir la que más me gustaba, tumbarme y cerrar los ojos - y me dio unos cascos a través de los cuales se escucharía a los actores y la música. Luego, me dio una oblea para comulgar en la que ponía "Usted está aquí" y comenzó la función.
Desde el momento en el que el actor que interpreta el personaje de Discurso dijo que nos iba a contar brevemente de qué iba la obra, supe que aquello no me iba a gustar. No me gustan los montajes en los que me cuentan la historia. Prefiero aquellos que me muestran la historia. Cuando ese actor terminó de resumir rápidamente la obra, aparecieron todos los actores y cantaron a capela una loa de los sentidos. La cosa mejoró un poco durante la escena en la que se introdujo a los cuatro elementos de la naturaleza mientras ellos sea columpiaban, más que nada porque me gustaron las máscaras que llevaban y porque creía que el resto de la función habría más momentos en los que veríamos a los actores actuar.
Pero, por desgracia, tras esa escena, nos invitaron a dormirnos, se apagaron todas las luces de la sala y la función se convirtió en un audiolibro. Los actores, a los que ya no podíamos ver, se pasaron el resto de la función recitando los versos de Calderón de la Barca mezclados con unos textos que parecían sacados de Wikipedia o vídeos de TikTok en la oscuridad mientras algunos miembros del público estaban tumbados en el suelo durmiendo. Incluso hubo un larguísimo momento en el que solo se escuchaba la música y algunos actores se paseaban alrededor del escenario como lo hacen profesores de guardería cuando vigilan a los niños mientras duermen la siesta.
Yo me estaba durmiendo en mi butaca de aburrimiento. Lo de invitar a los espectadores que cierren los ojos mientras escuchan el texto puede ser interesante durante cinco o diez minutos, pero no durante el tiempo que lo hacen aquí. Además, ¿qué necesidad hay de añadir cosas al texto original? Sinceramente, tenía la sensación de estar en la reunión de una secta en vez de en un teatro.
En el momento en el que se encendieron las luces y un miembro de la compañía nos dijo que ya está, que la función se había terminado, salí volando de la sala mientras un actor vestido de una especie de monstruo parecido a los de las películas de Guillermo del Toro se giraba en el centro del escenario.
Updated On: 6/2/23 at 02:55 PM









