¡Hola!
Hace muchísimo tiempo que no escribo por aquí porque estuve viviendo unos años fuera de España y me desconecté bastante de los musicales en nuestro país, pero este año he recuperado esta vieja pasión y he podido ver dos grandes títulos en apenas dos semanas: El Fantasma de la Ópera en Valencia y Aladdín en Madrid.
Centrándome aquí en el Fantasma, yo había visto vídeos de los montajes originales y las grabaciones del Fantasma y de Love Never Dies, pero nunca había podido ver la obra en persona, así que cuando vi que el muscial se representaba en Valencia (en un teatro tan espectacular como el Palau de les Arts) no lo dudé. Sin embargo, he de decir que me asusté mucho antes de ir al teatro tras comprar las entradas y venir aquí a ponerme al día. Lo que leí me asustó y me desanimó un poco, pero luego pensé: si no he tenido la oportunidad de ver el montaje original, al menos voy a poder ver algo, aunque no sea muy bueno.
Fui con tan poca expectativa que resultó que disfruté de la función y después estuve toda la semana con las melodías en la cabeza. Sí que es verdad que en algunos puntos la escenografía quedaba pobre, en especial en el número de Carnaval/Mascarade, pero en general no me paració tan terrible. Imagino que quien haya visto el montaje original sí que valorará peor esta versión, pero para mucha gente como yo, esta es la primera versión que vemos.
Ayer, justo 10 días después, pude ver Aladdín en Madrid. Y claro, uno no puede evitar comparar. Una superproducción de Stage y Disney en Madrid no deja muy bien a esta versión reducida del Fantasma. Pero aún así sigo pensando lo mismo, me alegro de haber podido ver por fin en persona el Fantasma de la Ópera, aunque haya sido en un montaje más reducido y simple.