La semana pasada estuve de vacaciones en Londres, turisteando y musicaleando. Uno de los espectáculos que vi fue Tina, que no es que me llamase mucho inicialmente, pero tenía curiosidad ya que había leído buenas críticas, y además se supone que se encuentra en nuestro futuro cercano aquí en España…
Lo primero que me llamó la atención en cuanto llegué al teatro es la media de edad del público. Soy consciente de que Tina Turner no es una artista actual, pero siendo tan icónica como es, me sorprende que este musical no atraiga a más gente joven. Yo ya no soy un ternasco precisamente, pero no es exageración si os digo que creo que era la única persona en la platea por debajo de los 55-60. Y en el resto del teatro debía ser más o menos igual. Como anécdota, en el descanso me crucé con una pareja joven, y les escuché decir “oh look, we´re not the only ones”…
Dicho esto, que conste que yo quiero ser algún día como todas esas personas, y seguir disfrutando tanto del teatro cuando tenga su edad :)
Respecto al musical en sí, debo decir que me dejó un poco frío. Para empezar, no vi a Adrianne Warren sino a su alternante, que más allá de una buena imitadora de Tina Turner, no me pareció nada especial. Y no sé si es que la pillé en un mal día, pero a veces se notaba que lo pasaba mal para llegar a algunas notas. Su mejor momento fue sin duda al final, cuando ya estaba totalmente como el “modo Tina ON”.
Aparte de ella, para mí destacó mucho el actor que interpreta a Ike, que me pareció buenísimo… y que se llevó una tanda de abucheos en los saludos finales, algo que me pareció muy poco apropiado. Hay que saber distinguir entre el actor y el personaje. Para mí se merecía una ovación por el trabajazo que había hecho.
En cuanto a la historia, sorprende lo oscura e “incómoda” que llega a ser en algunos momentos, sobre todo a la hora de mostrar maltrato y abuso. En este sentido hay una diferencia bastante grande entre el primer acto, mucho más intenso y dramático, y el segundo, ya bastante más ligero.
Se ha dicho que este musical no es como otros jukebox, que tiene mejor libreto, más sustancia, etc… Lo que ocurre con Tina es que claramente no es un “feel-good musical”, y han intentado hacer algo más serio, porque la vida de la protagonista está claro que no ha sido un camino de rosas. El problema es que este factor diferenciador es a la vez su punto fuerte y su punto débil. Digo esto último porque estoy convencido de que lo que esperaba la mayor parte del público en el teatro era algo más parecido a Mamma Mia que a The Color Purple. Esto fue especialmente evidente al final, cuando Tina empieza a cantar “The Best” y sube bastante la energía. Un montón de señoras saltaron de su asiento en ese momento y se pusieron a bailar y a darlo todo (algo que me pareció esperpéntico y entrañable a partes iguales). Estoy seguro de que llevaban toda la función esperando hacerlo. Ese momento, esa energía, esa fiesta, era lo que realmente habían ido a buscar, pero el musical no se lo da hasta el final.
En conclusión, yo no salí especialmente impresionado, y me cuesta ver este musical funcionando en España. Pero también es cierto que yo soy de los que en su día pensaba que era un error que Stage trajese Los Miserables por ser demasiado clásico y dramático, y que eso no iba a gustar al público en la era post-HNMPL. Así que está claro que no soy la mejor persona para juzgar lo que puede funcionar aquí y lo que no… 
Updated On: 8/28/18 at 06:13 AM